"Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula". (Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")

¡Me encanta el olor a tiza por las mañanas...!


26 de noviembre de 2009

¿Comprenden lo que leen... si lo leen?



Tengo la sana costumbre de dedicar al menos cuatro líneas al comienzo de los exámenes, justo debajo de donde les pido me escriban su nombre, curso y fecha, y antes de las preguntas del examen, a dar algunas instrucciones acerca de cómo enfrentarse al examen (Adáptate al espacio y tiempo disponibles, cuida la ortografía y la presentación...). Ocurre, alguna vez, que el propio alumno ni siquiera sabe escribir bien su nombre; a veces lo hacen con alguna abreviatura u obvían alguna tilde. Ocurre, con demasiada frecuencia, que justo después de explicar las preguntas del examen y su valor (que tienen, por cierto, escrito al lado) te hacen alguna pregunta del tipo... "entonces... ¿la pregunta uno que vale cuatro puntos, no?". Ocurre, con frecuencia, que alguno se olvide de escribir su nombre en el examen o en algún trabajo. Por extensión, lo mismo ocurre con las actividades de clase o los deberes. Lo peor es que no lo hacen queriendo; simplemente, por algún cortocircuíto interno que cada vez viene con mayor frecuencia de serie en nuestros pupilos, sus ojos se van directo a la pregunta a responder, pasando del resto. Es más, van a la palabra clave de la pregunta y te sueltan de memoria todo lo que han engullido como un pavo, sin pararse siquiera leer lo que les has pedido. En alguna ocasión, me ha dado por preguntarle dos veces lo mismo pero de distinta forma; una pregunta de exposición de conocimientos, y otra de comprensión y relación con los contenidos del tema referidos al mismo concepto de la primera pregunta y... snifff, snifff, vuelve a oler a quemado. Algo falla y este profesor de a pie no sabe lo que es...


Evidentemente, un estudio memorístico provoca situaciones como la siguiente (el vídeo ya tiene su tiempo, pero merece la pena, algunas "perlas" nunca pasan de moda)

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