"Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula". (Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")

¡Me encanta el olor a tiza por las mañanas...!


21 de noviembre de 2009

A vueltas con el móvil

El uso del teléfono móvil es un tema que no tiene otra solución que no sea "educar en su buen uso". Aquél que piense que la solución está en prohibir el uso del teléfono móvil cae en la falacia; ya está prohibido, pero todos/as sabemos que los chicos lo siguen trayendo al instituto porque es su forma de vida, y además regalo de los padres para que "estén localizados". De nada sirve hablar con los padres y decirles que en el instituto hay un teléfono tanto a su disposición como de su hijo, ellos se quedan "más tranquilos" sabiendo que lo llevan encima. Si a estos padres lo que les entra por un lado les sale por otro... ¿Qué creéis que pasa con sus hijos? lo mismo. Algunos son suficientemente lúcidos como para apagar el teléfono silenciar el móvil, pero otros no. Todos lo sacan en los cambios de clase y todos han grabado o realizado fotos en el instituto.
Creo que se puede educar en su correcto uso, porque prohibirlo -sencillamente- es una falacia. Este pensamiente viene a colación de que, a pesar de que la inmensa mayoría del alumnado sabe que no deben hablar por el móvil o sacar fotos en clase,  hay otras actitudes que ven como normales y no punibles, como el hecho de sacarse el móvil del bolsillo para ver la hora o mirar si tienen alguna llamada perdida. ("¡Si no he hecho nada!, ¡no lo estoy usando, sólo lo he mirado!"). Debemos educar (ya, ya lo sé, son los padres los primeros que deben hacerlo) en el buen uso, para no propiciar situaciones como la de este video que seguro conocéis, en el que a la alumna no sólo le suena dos veces el móvil en clase, sino que también se pone a hablar.  Confieso que alguna vez  he sentido ganas de hacer exactamente lo mismo.

2 comentarios:

  1. Yo creo, sinceramente, que los equipos directivos podrían ser más restrictivos, y los padres más comprensivos. De todos modos, hay que tener mucha cintura, y tragarte más de una si no quieres hacer como el del video. Eso hace que hasta muchos compañeros (yo alguna vez) vean como normales las actitudes de las que hablas

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  2. Estoy de acuerdo contigo, todos alguna vez hemos hecho la vista gorda. En mi centro el equipo directivo fenomenal, nos apoya cuando lo necesitamos

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