"Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula". (Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")

¡Me encanta el olor a tiza por las mañanas...!


20 de diciembre de 2009

Ya no quedan padres como Leónidas




Me gusta pasearme por wikipedia... Sobre la educación espartana en la edad de nuestros pupilos, la wiki dice...  "Al cumplir los siete años, los niños espartanos abandonaban su casa y quedaban bajo la autoridad de un paidónomo, magistrado especializado que supervisaba la educación. Se integraban en una agelé, especie de unidad militar infantil, bajo el mando de un muchacho mayor, el irén (de diecinueve años cumplidos). Aprendían entonces a leer y a escribir (según Plutarco, este aspecto se reducía al mínimo indispensable), así como a cantar (principalmente las elegías de Tirteo, que servían como cantos de marcha). Pero lo esencial de su formación consistía en endurecerlos físicamente por medio de la lucha y el atletismo, y en aprender el manejo de las armas, a marchar en formación y, por encima de todo, a obedecer ciegamente a sus superiores y buscar siempre el bien de la ciudad. Plutarco lo expresa así: "Licurgo acostumbró a los ciudadanos a no saber vivir solos, a estar siempre, como las abejas, unidos por el bien público en torno a sus jefes" (Vida de Licurgo)."



Este desvarío viene a raíz de un padre que hace unas semanas quería firmarme una especie de cheque en blanco para que, en el momento que necesitase, echase mano de los métodos espartanos...


Sinceramente, alguna vez no habrá sido por falta de ganas... pero de momento me vale con la dialéctica









16 de diciembre de 2009

Resultados de la encuesta

Terminada la encuesta, podemos ver que los resultados han estado muy igualados: Gana Un maremagnum indescriptible.  Os dejo otra encuesta a ver si confirmo una sospecha que tengo... ¡Gracias a tod@s por participar!


Estás rodead@ de...






Hombres y mujeres del Renacimiento
  1 (4%)

Gente Ilustrada
  1 (4%)

Un maremagnum indescriptible
  12 (48%)

Aunténticos orcos
  11 (44%)


Votos hasta el momento: 25
Encuesta cerrada



ORCOJ. R. R. Tolkien fue el primero en utilizar la palabra orc («orco») para designar un tipo concreto de ser humanoide, de aspecto desagradable y actitud agresiva. Este tipo de «orco» proveniente de las obras El hobbit (donde Tolkien usa la palabra goblin, tradicionalmente traducida en castellano por «trasgo»)1 y El Señor de los Anillos (donde Tolkien ya usa la palabra orc, traducida en castellano por «orco»)2 es el que ha sido adoptado por las ambientaciones modernas de fantasía.
Fuente: Wikipedia


 Maremagnum: Abundancia de cosas desordenadas y confusas. Multitud de personas que se comportan de manera alborotada y ruidosa.




15 de diciembre de 2009

Los crucifijos

Los cristianos están sufriendo un nuevo martirio por la retirada de los crucifijos de las aulas, ese es el mensaje con el que no están bombardeando ahora desde la caverna, sacando las cosas de quicio con argumentos del tipo... "¿Qué será lo próximo...? , ¿Quitar las cabalgatas de los Reyes Magos?", o cayendo en argucias legales al sustituir el crucifijo por la crucifixión de Velázquez o Dalí, cuando no en ilegalidades al encomendar a las comunidades la potestad de decidir o la posibilidad de retirar los símbolos sólo si hay petición de los padres...
¡Gilipolleces...! en un estado aconfesional no cabe un crucifijo en el aula, y me remito a Estrasburgo... A pesar de lo que pueda parecer, hace tiempo que soy tolerante...
La religión tiene su utilidad para el que la profesa, hay gente que realmente cree en algo y eso le ayuda en el día a día e incluso a superar una enfermedad. Le da esperanza, satisfacción o consuelo. No se trata de ir contra el representado, ni siquiera contra la representación (que a menudo es arte), sino contra el poder de quienes dicen representar esa creencia.
La iglesia no tiene poder absoluto sobre sus creyentes. La mayoría de los que se consideran cristianos ni siquiera son practicantes, y muchos otros se desvinculan de la iglesia, no siendo por ello peores cristianos.
Eliminar los símbolos religiosos de las aulas es un acto de tolerancia, cultura y madurez democrática. ¿Es eso atacar a la iglesia? ¡Desde luego que sí!, es atacar a su poder, pero con toda la razón de la ley, y toda la razón de ser de un estado aconfesional.
España madurará cuando empecemos a cumplir toda la legislación de nuestra Constitución, cuando el argumento "es que es una tradición..." deje de tener, como tiene para muchos, un valor similar al de la ley escrita.









14 de diciembre de 2009

Las matemáticas y los elefantes

Parece ser que una plaga de elefantes se está extendiendo por todos los centros impidiendo al alumnado realizar sus exámenes. Si hace poco vimos la injerencia de un paquidermo en un examen de física, ahora vemos otro en un examen de matemáticas... ¡dónde vamos a llegar!



No pude hacer este problema porque había un elefante bloqueándolo
(alumno lissssto)




Los elefantes tienen cola ( - 3 )
(Profesora máquina...)

13 de diciembre de 2009

Poner vallas al campo


Siempre ha habido alumnado que se ha saltado las clases. Yo mismo lo hacía de vez en cuando;  me ponían falta, mis padres me pedían explicaciones y, ante el carácter peregrino de las mismas, me castigaban para que la próxima vez me lo pensara dos veces.
Hoy en día, tras probar a tener las puertas abiertas, cerradas, encajadas, poner un conserje en la puerta (si quieren...), poner un guardia jurado en la puerta, poner un lector de tarjetas en la puerta.... ¡vaya tela con la puerta...! Pero ... ¿Qué le ocurre a la puerta...? Pues no le ocurre nada que no le pasase antes... es una invitación a la libertad, a sentarse en un banco del parque o ir a tomar una cerveza, o simplemente quedarse sentado a tomar el sol... nada nuevo en nuestro reino.
Ocurre que siempre me preocupo por mi alumnado y, como consecuencia, todos los años surge una conversación del tipo  de la que tuve el otro día. En nuestro Ies, como en muchos otros, tenemos un sistema por el que el padre conoce con un sms al móvil si ha faltado su hijo, y que suele llegar en torno a las tres de la tarde. Llamo por teléfono y empieza una conversación tipo Sketch de Tip y Coll, pero totalmente verídico...

Girafales: "Buenos días, soy el profesor girafales, llamo para comentarle que su hijo se ha escapado del instituto en el recreo, y por consiguiente no se encuentra en clase en estos momentos"
Madre: "¿...Qué mi hijo no está en el instituto? , ¿y dónde está entonces...?"
Girafales: "No lo sé señora, le llamo para decirle que se ha escapado para que lo sepa Vd. y luego hable con él"
Madre:"¿Que se ha escapado? , ¿Y cómo se ha escapado?
Girafales: "Pues no sé cómo se ha escapado; probablemente ha saltado la valla del centro y se ha ido"
Madre:" ¿Por dónde...?"
Girafales:"No lo sé señora, ha podido ser por cualquier sitio..."
Madre: "¿Pero las puertas no están cerradas?"
Girafales: "Sí señora, las puertas están cerradas, pero le comento que ha saltado la valla"
Madre: "De manera que les dejo a mi hijo a las 8 y media pensando que está en clase y ustedes dejan que se escape ¿no?"
Girafales: No señora, mire usted, su hijo no ha pedido permiso para irse, se ha escapado saltando la valla cuyo perímetro tiene alrededor kilómetro y medio y con numerosos puntos muertos por la disposición de los edificios... ¿lo entiende?
Madre: "¡Vamos que no han hecho nada!"
Girafales: "Bueno señora, yo le llamaba para avisarle de lo que había pasado, si lo prefiere la próxima vez no le llamo, porque lo que no voy a aguantar es que me alce la voz cuando llamo para avisarle de lo que ha pasado porque a su hijo le ha dado la gana saltar la valla para irse a echar un cigarro"
Madre: "¡Mi hijo no fuma!"
Girafales:"¿Qué su hijo no fuma.....? ejem.... bueno vamos a ver señora, no se preocupe que el próximo día le ponemos un profesor a su hijo para que esté pendiente de él en todo momento...
Madre: "¿Ah sí, eso se puede...?
Girafales:"¡Ah no!, lo siento, resulta que hay 90 profesores y 950 alumnos, de tal manera que va a ser imposible ponerle un solo para que esté pendiente de su hijo. Me temo que tendrá que hablar Vd. conél cuando llegue a casa ¿De acuerdo? Buenos días"

Esta situación suele ocurrir una de cada séis o siete llamadas, pero ocurre. Personalmente pienso que se debe a tres razones:
- Las que siempre se mencionan al hablar de los padres y los alumnos... y las de toda la vida (clases que no gustan, la cerveza, el solecito, el cigarrito, los amigos...)
- La impotencia de  muchos padres. No dudo que esta madre le echara la bronca a su hijo al llegar a casa. Pero seguramente él pasara tres pueblos de ellas, probablemente incluso le contestó mal. Esa impotencia, ese no saber qué hacer, da como fruto esa actitud irreflexiva y desesperada que deriva en culpar a los profesores de las facultades atléticas de su vástago.
- la influencia del parkour , que tras entrenamiento, puede llegar a ser espectacular, y que está cada vez más extendido por los institutos, sólo echa un vistazo en los recreos...



 
Otros  utilizan otros métodos para evitar, en este caso, que la salten para entrar...

 

5 de diciembre de 2009

La Física y los elefantes

La física nunca se me dió bien, ni me gustó nunca. Sin embargo, tuve una profesora que era un encanto con nosotros/as. Siempre presta para darte el palo y atenta para darte la zanahoria. Era una auténtica profesional en las clases, y una amiga en los pasillos. Fue ella quien hizo que me interesase por los derechos humanos y las injusticias de este mundo. Problablemente toda la energía que ponía de puertas de su casa para fuera emanaba del sinvivir al que la tenía sometida el malnacido de su marido. Es admirable cómo una persona puede sacar fuerzas de flaqueza y dar lo mejor de sí en el plano laboral teniendo lo que tenía, y digo -felizmente- tenía mi profesora.
Obviamente ella me suspendía (Nota mental: Estoy empezando a hablar como lo que fuí, un alumno. Yo apruebo / el profesor me suspende) cuando yo suspendía con ella, me lo tomaba de otra manera. Con todo, sus ánimos y mi trabajo motivaron que pudiese aprobar la física de 2º de Bup. Era consciente de mis limitaciones, fruto de distraerme en las clases, aunque siempre tuve algo más de idea, aunque también menos gracia, que el redactor del siguiente examen... ¡Para enmarcar!


"El objeto nunca ellega porque hay un elefante en el camino..." ¡Qué grande!

PD. No sé si podría aprobar este examen hoy en día, sigo siendo consciente de mis limitaciones.

3 de diciembre de 2009

Somos humanos


¿Puede un profesor coger manía a un alumno? Decididamente sí. Esto ocurre porque, contrariamente a lo que much@s alumn@s creen, los profesores tenemos sentimientos. No nos desconectan como robots almacenados en el cuarto de la limpieza y no somos reprogramados para aparecer allí a las 8:30 de la mañana del día siguiente. Como cualquier persona, tenemos sentimientos e inquietudes; reímos, lloramos, pensamos, nos enfurecemos...
Soy una persona que puedo definir mi relación con mi alumnado como bastante buena. Mantengo una relación cordial con ellos y en clases gozo de su respeto. Sin embargo, de vez en cuando se cruza en tu vida un garbanzo negro... Seamos francos, existen los garbanzos negros.
Creo en la multiplicidad de oportunidades y creo en las personas. Sin embargo, hay días en que mando toda mi fe en el ser humano a tomar por donde amargan los pepinos.
Gozo, cuando viene a mis clases, de la compañía de un garbancito negro que hoy ha conseguido agotar mi paciencia. En su momento, le aprobé mi asignatura en septiembre (sin estar aprobado por supuesto) para que pudiera promocionar. Teniendo en cuenta que era en la que más se acercaba al 5 y que así podría conseguir su título y marcharse a trabajar... no me importó... Craso error.
Al cabo de los años nuestros caminos vuelven a cruzarse. Después de un año desastroso, en el que no aprobó ni un sólo examen, y tras mendigar el aprobado merced a su habilidad de utlizar sus quebrantos, pasó al duelo. Tras una reclamación rápidamente tramitada, vió como su nota se quedaba en la mitad, debiendo repetir curso junto a otras dos asignaturas.
Curso nuevo, vida nueva, actitud nueva  -pensé-; pues no, lejos de cambiar, su manera de ser se ha acentuado. El garbancito negro ha desarrollado la capacidad de embestir sin pensar, de no escuchar las explicaciones que recibe, de escribir reclamaciones a diestra y siniestra, de envalentonarse, bufar, aspaventear e -incluso- sangrar por los ojos.
Paradójicamente era un alumno al cual solía ayudar. Lo hice hace años y lo seguía haciendo. Cualquiera de sus exámenes tendría la mitad de la nota si lo corrigiese cualquiera de mi departamento, le llenaba de anotaciones su examen para que comprendiese en qué había fallado y qué le había faltado... Su manuscrito estaba lleno de inmensos errores (esos que al leerlos te producen una mezcla entre risa, estupor e incomprensión) y alrededor de 60 faltas de ortografía...  Pero aquí vuelve Don erre que erre, en su efervescente pubertad, el la cima del mundo, pero con mi asignatura (y el resto de las que cursa) suspensa.
Pues así se va a quedar, suspenso. A mi no me falta más el respeto, ni vuelve a dar golpes, ni me bufa a dos cuartas, ni me vuelvo a tomar las molestias que me tomaba en explicarle en qué había fallado... Total, mientras más lo hago, más cerca estoy de un desenlace previsible (que me suelte una hostia y yo, aunque me suspendan temporalmente, le suelte dos).Para eso están las reclamaciones. Al fín y al cabo, va a seguir sacando aún menos nota... 
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