"Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula". (Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")

¡Me encanta el olor a tiza por las mañanas...!


23 de enero de 2010

Los cambios de clase, oportunidad para escaquearse


Suele ocurrir en todos los centros, coincidiendo con los cambios de clase, que algunos alumnos aprovechan para marcharse. Es algo que siempre ha ocurrido, ocurre y ocurrirá, y que afecta -al menos en mi centro- a un claro perfil de alumnado: Alumnado de ciclos formativos, PCPIs, Bachillerato y unos poquitos -esos que suelen reventar las clases- de la ESO.

En muchos centros la puerta está cerrada, lo cual no es impedimento para saltar la valla como ya os conté en otro post, o aprovechar la salida del profesorado para alcanzar la tan ansiada libertad.
La actitud del profesorado ante este hecho es tan dispar como variada, y siempre va en concordancia con la ética profesional de cada uno o el día que hayas tenido...


El profesor que actúa de manera correcta es como una roca en medio de la tormenta. Conforme se acerca a la puerta de salida y observa a 6 o 7 alumnos esperando su llegada para irse, éste se va creciendo. Los chavales fuerzan la situación porque no les da clase y ya no cursan la ESO, y se creen en el derecho de irse cuando les de la gana. Sin embargo, este profesor habla y si es necesario discute con ellos, pero por la puerta sólo sale él, aunque tenga que cruzar la puerta como un gato las vallas del IES. Si la situación se desmadra y consiguen escaparse, este profesor no se va a casa, vuelve a entrar en el edificio, se dirige a jefatura e informa de lo sucedido. La de este profesor es la postura menos cómoda, pero más profesional. A menudo su coche u orgullo han sufrido alguna mella por cumplir con su trabajo. ¡Bravo por ello@s!


En el claustro también podemos ver al profesorado que cumple, pero a medias; Son compañeros que capean el temporal como pueden cuando se ven envueltos en él. Si se encuentran ante sus narices con algún problema, dan el callo, se juegan el tipo hasta cierto punto, pero tratan de cumplir. Sin embargo, suelen evitar situaciones conflictivas; es más cómodo, cuando hacen una guardia de recreo, no pasearse por los sitios donde saben que los alumnos fuman, o esperar cinco minutos en el departamento a que la puerta ya esté despejada.


Finalmente, existe el profesor coleguita de sus alumnos, aquéllos que no comprenden que se puede tener una relación cordial con sus alumnos sin necesidad de dejar de cumplir tus obligaciones. Algunos les dejan irse entre clase y clase para que se fumen el cigarro, o les ceden abiertamente el paso al tiempo que les ofrece una sonrisilla y en tono jocoso les recompensa con una frase del tipo... "¿Quéeee...? , ¿Ya nos vamos ehhhhh? ¡Anda que sóissss!" No es ninguna paradoja que suelan ser estos los que tienen más problemas en clase, aunque rara vez te enteras, salvo cuando ha ocurrido algo grave, ya que prefieren tragar y aguantar antes que ir a jefatura a poner un parte al gracioso de turno que le ha echado una foto en clase, ha sacado el mp3 o le ha contestado de manera irrespetuosa. Eso sí, siempre van con una sonrisa en la cara.


Haciendo autocrítica, ante esta variedad, es lógico que el alumnado conflictivo tienda a forzar la situación ante el profesorado, tanto en clase como en la puerta, ya que no todos actuamos del mismo modo. Cada persona es un mundo, pero hay cosas que deberíamos tener todos claras: Las que se pueden hacer y las que no, y obrar en consecuencia. Seguramente nos iría mucho mejor.


Ahora que se convocan las oposiciones, quizás debería plantearse la administración sacar una especialidad que acabase con este problema... ¿Cuál?  El profesor de Educación física e Historia.  En internet me encontré a uno que conocí en mi infancia... Dolph Lundgren:




3 comentarios:

  1. En mi centro también se crean trifulcas en la salida de vehículos. Y, como comentas, los compañeros tienen diferentes técnicas de tratar el asunto.

    El vídeo, buenísimo. Me lo guardo para mostrarlo en clase.

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  2. Hola amigo Eladio, creo que en el problema es común a todos los IES (y que a todos nos gustaría tener en nuestro interior un profe de E.Física e Historia ;p )

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  3. Hombre, yo tengo la mitad conseguido: soy de historia. Sólo me falta ponerme cachas...


    ¡Ah! y comprarme la moto.

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